Sin importar en qué tipo de embarcación recreativa se encuentre, usar un chaleco salvavidas es crucial para su seguridad. También conocido como dispositivo de flotación personal (PFD, por sus siglas en inglés), es importante no solo usarlo, sino asegurarse de que esté aprobado por la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG), en buenas condiciones y que sea de la talla correcta.
Elija un PFD que corresponda a la talla y al peso de quien lo usará, según las indicaciones del fabricante. Debe quedar bien ajustado, sin subirse por encima de la barbilla o la cara. Los niños necesitan chalecos infantiles de la talla adecuada; no deben usar chalecos de adulto ni modelos más grandes para cuando crezcan.
Incluso los excelentes nadadores pueden ahogarse
Aunque quizá no sean el complemento más atractivo de su atuendo para navegar, es importante tenerlos por si termina en el agua de forma inesperada. Incluso si es un nadador experimentado, si cae por la borda y se golpea la cabeza con alguna parte de la embarcación, o se golpea la cabeza con algo y luego cae por la borda, podría quedar aturdido o incluso inconsciente. Si ha estado bebiendo o incluso tiene medicamentos recetados en su organismo, es fácil desorientarse.
Según la USCG, la principal causa de muerte asociada con la navegación recreativa es el ahogamiento. No es sorprendente que la mayoría de las víctimas no llevaran un dispositivo personal de flotación (PFD) en ese momento.
¿Qué obligaciones tiene el operador de una embarcación con sus pasajeros?
Según la ley de Texas, las personas menores de 13 años que viajan en una embarcación a motor de menos de 26 pies de eslora están obligadas a usar un chaleco salvavidas mientras la embarcación esté en navegación, incluso si va a la deriva. Debe haber un PFD de uso corporal, aprobado por la USCG, de talla adecuada y fácilmente accesible para cada persona a bordo. Toda persona que viaje en una moto acuática o sea remolcada por ella debe llevar puesto un PFD aprobado; los chalecos inflables no están aprobados para este uso.
Antes de salir, es recomendable que el operador compruebe que los chalecos exigidos estén a bordo, sean de la talla adecuada para cada pasajero y puedan alcanzarse con rapidez. Los pasajeros deben saber dónde están guardados y cómo ponérselos. Llevar el chaleco puesto durante todo el viaje es la opción más segura.
Si usted ha sufrido lesiones o un ser querido ha fallecido porque el operador de una embarcación no tenía a bordo los dispositivos de flotación personal adecuados o fue negligente o imprudente de alguna otra manera —por ejemplo, por encontrarse bajo los efectos del alcohol y/o las drogas—, busque orientación de un abogado con experiencia para determinar sus opciones para buscar justicia e indemnización.